
Sitio web de Isha
Hoy, más que nunca, la humanidad se enfrenta a la incertidumbre. En medio de la crisis económica mundial y los temores del cambio climático, nuestra visión del futuro es borrosa. La humanidad está inquieta, y los niveles de estrés se han disparado. ¿Cómo podemos encontrar la seguridad en un mundo incierto?
En nuestra sociedad, hemos aprendido a buscar la seguridad en el lugar
equivocado: buscamos afuera de nosotros mismos. Las personas y las cosas que nos rodean siempre van a fallar en tranquilizarnos. El temor persistente de que todo puede cambiar en un instante estará siempre presente, hasta que, inevitablemente, las cosas cambien. El mundo exterior nunca ha mantenido las promesas en materia de seguridad; ésta es una realidad que muchas veces preferimos ignorar.
En la última década, vine a descubrir la rica belleza de América del Sur, un continente acerca de cual, admito, sabía muy poco antes de mudarme acá. Cuando llegué me llamó la atención la calidez y la inocencia emotiva de una cultura previamente desconocida para mí. Diez años más tarde, he traído el trabajo de mi fundación a monjas y sacerdotes católicos, así como a rabinos, ateos, ex guerrilleros y presos de alta seguridad. En este tiempo, he encontrado que hay un núcleo común que nos mueve a todos, independientemente de nuestra religión o credo: el amor. Todas las religiones están de acuerdo en que Dios es amor. La forma como esta sabiduría se presenta puede cambiar, y la parte simbólica que rodea esta verdad puede ser diferente. Pero esa verdad central es común a todas las religiones.
Como seres humanos, tenemos una tendencia a enfocarnos en nuestras diferencias. Las cosas que nos separan parecen ser las más evidentes, sin embargo, las cosas más importantes de la vida son universales, y son lo mismo en cada uno de nosotros. La naturaleza del amor es un misterio, no porque sea imposible de descubrir, sino porque es imposible de explicar. El amor va más allá del alcance del intelecto, así como una taza no podría contener las profundidades del océano.
Sin embargo, experimentar el amor... eso, no solo es posible, sino que es la cosa más natural del mundo. No estoy hablando del amor romántico o el amor que sentimos por otro, estoy hablando de la presencia del amor en todo, la energía que es nuestro propio ser. Esta es la experiencia religiosa, la paz que sobrepasa todo entendimiento, el nirvana... lo único que puede llenar el corazón humano. Yo llamo a esta experiencia, amor-conciencia.
En un mundo de creciente incertidumbre, cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de hacer la diferencia. Podemos hacer la guerra entre naciones, pero eso no va a cambiar las cosas. El terrorismo no puede ser detenido por la guerra, así como el fuego no se puede apagar con más fuego. Sin embargo, aunque esto puede ser cierto, es inútil culpar a los políticos, o incluso a la guerra misma. Si no podemos encontrar paz interior, ¿cómo podemos esperar crear un mundo pacífico y armonioso? Nuestra propia mente, llena de charla disonante y confusión, es la fuente de nuestra inseguridad. Nuestras acciones se derivan de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos. Si estamos llenos de miedo, ¿cómo podemos esperar una familia mundial amorosa?
Cuando Bill Clinton le preguntó a Nelson Mandela si sentía odio por sus opresores, él le respondió: "Me di cuenta de que si seguía odiándolos una vez que me montara en ese coche y atravesara la puerta, yo estaría todavía en la cárcel. Así que lo solté, porque quería ser libre ".En la búsqueda de la paz, hay algo muy concreto que todos podemos hacer para contribuir. En cada momento, podemos hacer una elección: elegir descansar en la paz duradera - o amor-conciencia - que yace dentro de nosotros ahora, y que nadie nos puede quitar.
De la misma manera que el haber aprendido a depender de nuestro entorno nos ha llenado de miedo, podemos aprender a depender de nuestro estado interior, y encontrar una seguridad que siempre es prístina e intocable. Vamos a llenar nuestra vida personal con paz, honestidad y transparencia; eso va a contribuir mucho más que cualquier guerra, con la paz mundial.






























Hola Tierra: Saludos y exitos en todo. Estoy completamente de acuerdo con tigo, en cuanto a lo que tu dices. Me parece que es un buen articulo. Ojala que algun dia la humanidad logre comprender; siquiera una parte de tu mensaje. Atte.: Jose.